miércoles, marzo 23, 2005

Un gran hombre

"Hay un país
que la guerra marcó sin piedad.
Ese país
de cenizas logró resurgir.
Años costó
su tributo a la guerra pagar.
Hoy consiguio
que se admire y respete su paz.
No, no conocí
el azote de aquella invasión.
Vivo feliz
en la tierra que aquel levantó.
Gracias le doy
al gran hombre que supo alejar
esa invasión
que la senda venía a cambiar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró,
a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán
que el camino más limpio hallarán.
Deben seguir
por la senda que aquel les marcó.
No han de ocultar
hacia el hombre que trajo esta paz
su admiración
y por favor, pido siga esta paz."

Despues de leer esto, más de uno estará pensando qué porras es. Pues bien, esto, no es ni más ni menos que el homenaje de Victor Manuel, el cantante comunista, al Caudillo Franco. Victor Manuel publicó esta canción por allá por el 66. Hace tan solo unos días, este individuo contempló con alegría y orgullo la polémica retirada de la estatua de ese "gran hombre" del centro de Madrid. Cuando uno oye esto (pueden descargarlo aquí) se entienden muchas cosas. En este país hubo mucha gente que luchó duramente por luchar contra la dictadura de Franco. La mayoría de esas personas hoy viven con total normalidad. Tenemos democracia desde los años 70. Nuestra democracia empieza a ser sobradamente adulta. No hay Francos a quien vencer, porque Franco lleva muerto muchos años. Sin embargo, existen una serie de individuos que durante aquellos años no solo no actuaron contra Franco sino que le hicieron la pelota miserablemente. Por supuesto, son esos los que ahora tienen que limpiar su imagen, y que mejor manera de hacerlo que tirando estatuas.

ZP y su gobierno nos han devuelto estúpidamente a los tiempos de odio y rencillas de la Guerra Civil. Y ya llevan dos golpes a Franco: uno en Madrid y otro en Guadalajara. ¡Qué honor! ¡Qué valentía! Derribar estatuas de un muerto hace 30 años, cuando no se atreve uno a derribar las de un vivo como Sadam. Esperemos que no, pero no sería de extrañar que, declarada la guerra, alguno la siga por el otro bando. ¿Qué necesidad había de esto? Supongo que mucha, sobre todo a tenor de los nuevos descubrimientos sobre el 11-M y el PSOE. Está claro que había que cambiar el orden de algunos titulares. Enhorabuena ZP, por hacernos volver a aquellos tiempos.

Por cierto, ¿por qué se elimina la estatua de Franco de la única ciudad del mundo que tiene un monumento público al mismísimo Diablo?

lunes, febrero 21, 2005


"La Misión" (1986) Posted by Hello

La Misión

Corren tiempos oscuros para aquellos que afirman ser cristianos, especialmente para los católicos. Nos encontramos ante una nueva sociedad laica prefabricada al estilo francés, que más que laica parece atea, impulsada por el maravilloso "talante" del gobierno de ZP y sus colegas. Indivíduos que ya están trabajando para eliminar las clases de religión de los colegios públicos (mientras al mismo tiempo impulsan que se de Islam, como si el Islam no fuera religión) y que han llegado en algunos casos a querer hacer cosas tan facistoides como impedir que, por ejemplo, los equipos de fútbol puedan hacer ofrendas a la Virgen de turno (http://www.votano.org/noticias/index.php?p=74). Si esto no es fascismo, que baje Dios (o quien corresponda para los 'laicos') y lo vea.

En todo este triste clima, uno ha de ser crítico y reconocer que la Iglesia por supuesto que tiene sus errores. Algunos más graves y otros mucho menos. Pero es curioso que algunos vean tan fácilmente estos errores cuando no ven los suyos propios. Partidos políticos, sindicatos, incluso alguna ong, etc..., el que esté libre de un escándalo de corrupción que tire la primera piedra. Podría citar montones de cada uno de ellos, pero no es mi intención desprestigiar a nadie ni mucho menos.

Ayer volvi a ver, despues de muchos años (uno como buen cinéfilo siempre vuelve a ver más de una vez aquellas películas que de verdad sabe que merecen la pena), 'La Misión' de Roland Joffe. Y por muchos años que pasen, esta película es del 86, uno no deja de sentir muchas emociones mientras la ve. La historia de estos jesuítas perdidos en la selva más allá de las cataratas del Iguazú y su lucha por defender a los guaraníes de la avaricia de españoles y portugueses, su enfrentamiento con la jerarquía eclesiástica, etc... aún hoy sigue impactando porque aún hoy sigue estando vigente. Hoy no somos solo españoles y portugueses solo los que tratamos de aprovecharnos de los más desfavorecidos, sino mucha más gente. Y los indígenas siguen estando amenazados, de maneras más 'políticamente correctas', pero con otras formas de esclavitud más 'civilizadas'. Y como entonces, misioneros católicos, especialmente jesuitas, y ahora también miembros de ongs y cosas por el estilo, dan su tiempo y su dinero por ayudarles.

Hace unos años tuve la suerte de asistir a un curso donde una voluntaria de Intermon Oxfam nos contó lo que hacían. Me chocó que dijo que mucha gente no quería entrar a Intermón porque originariamente fue fundada por jesuítas, aunque ahora ya estaba abierta a todo el mundo. Es curioso, ¿pero qué mejor garantía que la presencia de jesuítas? ¿Quien como ellos ha estado allí dando sus vidas durante siglos? ¿Quien más se ha enfrentado de verdad a las jerarquías eclesiásticas más radicales y ha pagado con su disolución más de una vez y otras muchas con sus propias vidas por ello?

Además, la película plantea el tremendo dilema de la Teología de la Liberación. Esa teología de "curas rojos", como más de uno los ha llamado. Una telología caracterizada sobre todo por la entrega total de la Iglesia hacia los pobres, hacia los más necesitados. Una teología que a veces ha terminado dando curas guerrilleros y cosas por el estilo. Y es que a veces uno puede pensar que por muy bueno que intente ser, por muy pacífico, cuando la agresión hacia los más indefensos es imparable a no ser que se tomen medidas, por muy bestiales que sean estas medidas, pueden ser necesarias. Y ahí es donde entra el conflicto entre los jesuítas de la película, especialmente entre el interpretado por Jeremy Irons, que escoger morir dando misa, y el interpretado por Robert de Niro, que prefiere morir más que matando, intentando que no maten a los indígenas (aunque esto implique llevarse a más de un portugués por delante). Sin duda alguna, todo un conflicto, porque si bien Cristo predicó la paz, ¿no es permitir la muerte del inocente algo de lo que uno debería sentirse culpable? Como era de esperar, este planteamiento ha terminado creando auténticos guerrilleros en lo que inicialmente eran nobles sacerdotes, pero no deja de ser un planteamiento que da mucho qué pensar.

Es muy raro que en una película donde los protagonistas son aniquilados uno acabe con buen sabor de boca. Y yo creo que 'La Misión' es una película donde, a pesar de todo, uno acaba esperanzado. Porque, frente a la tremenda maldad de españoles y portugueses y a la desidia de la jerarquía de la Iglesia, uno se queda con la actitud de un grupito de personas. Un grupito de personas capaz de dar sus vidas por los más pobres, capaz de sacarlos de la selva para protegerlos de los traficantes, para darles nuestros conocimientos y, ¿por qué no?, una religión de amor. Ante todos esos asesinos sentados en sus tronos o gobernando sus haciendas y fortunas, un grupito de personas es capaz de subir escalando descalzos por las cataratas del Iguazú para entregarse totalmente. El momento final, cuando Jeremy Irons le dice a De Niro que para él su religión es de no-violencia y que si vive en un mundo en que para proteger a los indios tiene que matar prefiere no seguir en él no deja de ser brutal. Y es que ambos, tanto uno como otro, creen que hacen lo correcto aunque sus soluciones sean absolutamente opuestas. Y, por encima de todo, ambos se respetan, aunque no compartan los métodos.

Vivimos en un mundo donde cuatro malnacidos no se lo piensan mucho para matar a 200 personas en el tren, para matar a miles en las Torres Gemelas, etc... Vivimos en un mundo donde para muchas grandes empresas, importan más los dividendos que los derechos de las personas. Ante eso, saber que hay gente por ahí en la selva, ya sean misioneros, ya sean de ongs, o de lo que sea; que están jugandose el pellejo por los pobres, no produce sino una sensación de esperanza en que quizá la especie humana no sea tan miserable como a veces uno se imagina.

miércoles, diciembre 15, 2004


¿Quien estará contigo? // ¿Quien te cuidará y te confortará? // Nacido para estar solo // Destinado a ser tu único compañero. Posted by Hello

Angel de Música

Fue el año pasado casi por estas fechas. Con unos amigos me fui a Madrid a ver 'El Fantasma de la Ópera'. No era la primera vez que veía un musical en el teatro, ya había visto antes 'La Bella y la Bestia', por ejemplo. Me sabía de memoria ya de mucho antes casi todas las canciones, pero nunca había visto el musical como tal. Quedé impresionado. La historia era impresionante. La ambientación perfecta. Las voces increibles.

Dice la historia verídica que cuando se comenzó la construcción de la Ópera Garnier de París se halló un lago subterraneo que dificultó mucho su construcción. Sin embargo, dicho lago se conservó en los subterráneos y todavía hoy existe. Y allí es precisamente donde Gastón Leroux decidio situar los hechos de su novela 'El Fantasma de la Ópera'. La novela narra la historia de Christine Daae, una joven corista de ópera que crece huérfana y recibe clases de canto de un misterioso ser a quien nunca ve y que ella cree que es un ángel que su padre le anunció que le enviaría antes de morirse. Pero el ángel no es sino un ser dispuesto a matar por hacerse con el corazón de Christine. Raul, un personaje de la nobleza y amigo de la infancia de Christine, aparecerá en escena para tratar de conquistar el corazón de esta, a pesar de tener que enfrentarse para ello al famoso 'fantasma'. Christine es raptada más de una vez a un lugar más allá del lago subterraneo donde el fantasma posee su guarida secreta.

Hay individuos tan inteligentes (cierto programa chabacano de televisión) que se han atrevido a comparar la película de 'El Fantasma' con 'La Bella y la Bestia' de Disney. Si bien es cierto que en ambos casos tenemos a dos muchachas bellas de las que se enamora un ser de aspecto espantoso, no hay casi ningún parecido más. Erik, el fantasma, es un asesino que está dispuesto a todo por lograr el amor de Christine. Y si hay que matar matará. Es un solitario al que su propia madre le puso la máscara, y uno sentiría compasión por él si no fuese por su manía de matar a quien se le pone en medio. Como le viene a decir Christine, no es su cuerpo lo que produce temor, sino su alma. Eso es algo que nunca llegaría a hacer la Bestia. Sin embargo, Erik tampoco es culpable de ser así (mientras que la Bestia sí). De pequeño fue un monstruo de circo al más puro estilo John Merrick hasta que optó por refugiarse en los subterráneos de la Ópera. Además, el drama es que Raul, a diferencia de Gastón, sí es un personaje virtuoso. Es atractivo, es rico, es buena persona y es amigo de la infancia de Christine. Lo tiene todo. Por eso el drama de Erik es todavía más grande. Sabe que no puede competir. Sabe que no sólo ha sido un monstruo a los ojos de Christine por su cara desfigurada, sino que lo ha sido por su actitud, que es lo que al final le importa a ella. Y el final no tiene nada pero nada que ver.

Hoy he ido a ver el estreno en cine. He vuelto a revivir aquella sensación que viví en Madrid. Desconfiaba mucho de Joel Schumacher, director capaz de hacer tanto muy buenas películas como auténticos bodrios (lo de Batman fue imperdonable). Mi sorpresa ha sido comprobar que la versión española ha sido doblada por el elenco que interpretó el musical en Madrid, cosa que me ha parecido genial, pues ahora con el DVD podremos oir ambas versiones. Me ha faltado que saliera Luis Amando, el Fantasma al que yo vi, pero estaba Juan Carlos Barona, el otro Fantasma. Y con él estaba Julie Möller, que a la gente no le sonará tanto como Chenoa, pero para mí será siempre mi 'Bella', pues era ella quien la interpretaba cuando yo la vi. Julie tiene una voz tan espectacular como dulce, lo que la hace ideal para el papel. Hace unos días oi decir en la radio que deberían haberle dado a Camilo Sesto la oportunidad de ser él. Con todos mis respetos para Camilo, me alegro de que no. Creo que hay un montón de profesionales que se dedican a musicales, zarzuelas y lo que les sale, que tienen mucha más tablas para este tipo de cosas y que me parece espantoso que luego llegue el famosete de turno y les quite el pan. Por eso dudo mucho que vaya a ver Mamma Mía mientras esté Nina-OT, pero estoy deseando ir a ver Cabaret ahora que se que está María Blanco (que viene del musical de Queen).

Hace poco tuve la ocasión de ver la nueva edición de 'Cinema Paradiso', que llevaba casi 45 minutos más de película de los que casi todos estaban al final. Era como ver la película de toda la vida pero 'viva', pues sabías que ibas a saber cosas nuevas. Hoy he sentido lo mismo. Desde el principio he visto claro que habría algo más al final de lo que había en la obra teatral, y así ha sido. Y me ha parecido estupendo. El cine tiene un lenguaje y el teatro otro, y del mismo modo que en el cine jamás podrás sentir lo que se siente en el teatro cuando el Fantasma decide cortar cierta cuerda, tampoco el teatro tiene los recursos del cine para hacer elipsis tan fácilmente.

Aún así, también he de reconocer que la película tiene algunas cosas que no me han gustado. Sobre todo el personaje de Carlota, que de siempre ha sido español y aquí, no se si por el doblaje, italiano. La Carlota del teatro era una magnífica cantante (aunque su voz no es tan fina como la de Christine) y no es hasta la intervención del Fantasma que se hunde su carrera. Sin embargo, aquí hay ciertos momentos en que los empleados del teatro se tapan los oidos para no oirla, cosa que no tiene sentido en una supuesta diva.

Pero también hay puntos positivos. Estas películas musicales suelen introducir una canción nueva que no estaba en el musical para poder competir con ella en los Oscars (ya que las canciones han de ser originales y ser la película el primer lugar donde aparezcan). En 'Evita' optaron por meterla en medio y la cosa no quedó muy bien. Aquí lo han hecho... ¡en los títulos de crédito! ¡Chapeau!

En fin, estoy deseando volver a ver esta película y tener en las manos ese DVD para poder ver las dos versiones tantas veces como me plazca. De momento, ha sido salir del cine y hacerme con el CD de la versión española.

martes, octubre 19, 2004

Las recogepelotas

Bueno, bueno. Los que me conocen en persona me habrán oido hablar más de una vez del famoso tema de "Las Caras de Bélmez". En los últimos días han surgido nuevas noticias sobre la aparición de nuevas caras no en la casa de siempre, sino en la casa natal de María Gómez Cámara. El caso es que yo tuve la suerte de ser estar allí cuando Felipa abrio la casa por primera vez para que se investigara en ella, concretamente el 25 de septiembre. En tan pocos días, no hace ni un mes aún, ha habido todo un aluvión de noticias en todos los medios, superior incluso a a noticia de la muerte de María. En fin, aunque Desi invita a la gente a venir aquí para ver cosas de eso, ya hablaré más adelante. De momento, quien quiera, puede echar un vistazo a lo que hay en Estigia.

El caso es que hoy quería hablar de otra cosa. En el Masters de tenis de Madrid se ha liado una gorda. Parece ser que la organización decidió animar el evento poniendo a unas cuantas chicas modelos como recogepelotas del torneo. Hombre, no es que sea una decisión muy afortunada, pero no se, no me parece para tanto. Al fin y al cabo, la belleza se utiliza en publicidad, en televisión, en prensa, etc, etc... Para coger las pelotas de un partido de tenis, por muy Masters que sea, no hace falta nada especial. Y si encima publicitan una marca de ropa, como parece ser, pues forma parte del espectáculo. Al fin y al cabo, buena parte del éxito del tenis de los últimos años viene más de la belleza de Anna Kournikova, por poner un ejemplo, que de las habilidades tenísticas de la Davenport.

Pues bien, parece ser que el Ministerio de Trabajo ha intervenido y ha exigido la retirada de dichas modelos por sexismo. La verdad es que últimamente están que se superan. Vamos a ver, puestos a prohibir la participación de las modelos en el torneo de tenis, deberían prohibir muchas más cosas. Por ejemplo, que quiten a las cheerleaders de los partidos de baloncesto. Eso es sexismo puro. Quitadas las cheerleaders deberíamos quitar también a las azafatas de congresos. ¿Alguna vez han visto una que fuera fea? ¿Acaso no atraen a la gente a los stands utilizando su belleza? Por supuesto, deberíamos eliminar a todas las actrices guapas del cine español. A partir de ahora, sólo feas. Habría que seguir con todas las azafatas televisivas: todas al paro. Siguiendo con el deporte, se deberían eliminar las azafatas de las carreras ciclistas. Podrían seguir el ejemplo de la Vuelta a Qatar, donde sube un tío con bigote y chilaba al podio a dar el premio. Además, así estaría más en consonancia con la apertura islámica esa del ZP, que está tan de moda ahora. Para terminar, las modelos del tenis podrían ser sustituidas por modelos mucho menos sexistas, como nuestras ministras posadoras del Vogue, pues de todos es sabido que posar en el Vogue no es sexista, ¿verdad? ¡Pues hala! ¡Problema resuelto!