Pues señora Calvo, hoy es un gran día para los que como yo, somos unos vulgares que adoramos el cine de Hollywood. Hoy es un gran día porque usted ha dejado de ser ministra de cultura. Los vulgares como yo somos seres insensibles que siempre soñamos con que Ingrid Bergman no cogiera el avión al final de 'Casablanca'; nos emocionamos cuando Scarlet O'Hara puso a Dios por testigo de que nunca jamás volvería a pasar hambre; o, lloramos cuando E.T. murio (tanto en el estreno, como en el re-estreno 20 años despues). Los vulgares como yo, siempre creimos que 'hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana...' hubo una guerra donde el destino de toda una galaxia dependio de un padre y su hijo. Vulgares como yo vivimos siempre enamorados de Marilyn Monroe, y nunca entendimos por qué alguien como ella pudo querer poner fin a su vida. Vulgares como yo salimos en busca de un tesoro en Sierra Madre, y encontramos muchas respuestas a lo que realmente vale en la vida. Vulgares como yo acompañamos a Dorothy por el camino de losas amarillas e hicimos 3 grandes amigos junto a ella. Vulgares como yo creimos que un hombre podía volar y, por extensión, que un tetrapléjico podría volver a andar. Vulgares como yo soñamos con una novia tan guapa e inteligente como Bella, junto a la que leer libros y recorrer el mundo. Vulgares como yo cerramos los ojos y oimos las partituras de John Williams o Danny Elfman mientras vemos bellos paisajes o decorados góticos al estilo de Tim Burton. Vulgares como yo comprendimos que un replicante también podía amar la vida, y que con la muerte nuestros recuerdos se perderían 'como lágrimas en la lluvia'. Vulgares como yo, aprendimos gracias a Spock, que 'el bienestar de la mayoría supera al de la minoría o de uno solo', y gracias a Kirk, que valía la pena jugarse tu carrera por salvar la vida de tu mejor amigo. Vulgares como yo soñamos con ser protagonistas de una pelicula de cine negro de los 50, y envidiamos a Humphrey Bogart por haberse casado con Lauren Bacall. A vulgares como yo no nos hubiera importado llevar un parche en un ojo, si con eso nos manejabamos con el rifle tan bien como lo hacía John Wayne, y nuestra ilusión hubiera sido llevar con éxito aquella famosa diligencia a su destino. Los vulgares como yo somos tan tontos que cuando vamos a la playa, siempre pensamos que un tiburón gigante puede comersenos como si fueramos su merienda, y nos ponemos en tensión con sólo oir dos notas concretas. Vulgares como yo siempre creimos que una dama podía enamorarse de un vagabundo, o que existe una tierra llamada de Nunca Jamás. Vulgares como yo, que sabemos el significado de la palabra 'Rosebud' y sabemos que alguien soñó que volvía a Manderley. Vulgares como yo podríamos estar horas y horas contando historias que vivimos gracias a Hollywood, que nos hicieron reir y que nos hicieron llorar. Que nos enseñaron muchas cosas.
Pero, además, vulgares como yo resulta que también admiramos otros cines, no sólo el estadounidense. Y por tanto, vulgares como yo lo pasamos muy mal cuando vimos la demolición de aquel Nuovo Cinema Paradiso, y pensamos que Totó debía haberse casado con Elena. Vulgares como yo nos quedamos de piedra cuando vimos a Silvana Mangano cultivando "Arroz Amargo". Vulgares como le dimos mil y una vueltas a la vida de los personajes de 'Azul', 'Blanco' y 'Rojo', y nos dimos cuenta de que la libertad también tenía su precio, entre otras cosas. Vulgares como yo descubrimos gracias a un tipo italiano llamado Sergio Leone, que se podían hacer películas del oeste aquí mismo en Almería, y hacerlas como nadie antes jamás las había hecho. Vulgares como yo cerramos también los ojos y oimos la música de Enio Morricone mientras vemos los paisajes del desierto de Tabernas. Y otro italiano, Roberto Begnini, nos dio una lección, a todos estos vulgares, sobre cómo enfrentarse a la peor de las adversidades.
Pero también cineastas españoles nos han tocado la fibra a vulgares como yo. Cuando Berlanga contaba los fastos preparados en Villar del Río para recibir a los americanos, vulgares como yo nos sentíamos con el traje de andaluz para recibirlos. Y vulgares como yo nos llevamos la gran desilusión de su acelerado paso. Vulgares como yo conocimos la historia de Plácido, o vimos cómo se las tenía que apañar un verdugo con pánico a matar, que para echarse novia tenía que recurrir a la hija de un enterrador. Y por supuesto, vulgares como yo sabemos que aún en España hay gente que sí sabe hacer cine, como Alejandro, como Jaume, como Jose Luis, o como algunos más que, a buen seguro, verán sus proyectos echados atrás, más de una vez, debido a su 'exceso de imaginación'.
Por eso, vulgares como yo, no estamos en contra del cine español. El cine español ha dado grandes películas, sigue dando de vez en cuando, y volverá a dar muchas más, a buen seguro. Pero lo que no vamos a soportar, vulgares como yo, es que se nos insulte por parte de una serie de indivíduos que han convertido la subvención en su forma de vida y en una manera de acabar con el buen cine hecho en España. ¿Por qué hemos de subvencionarlos a ellos? ¿Porque son artistas? ¿Por qué no subvencionar también a los pintores? ¿Y al resto de profesiones? ¿Por qué no subvencionar a los mecánicos? ¿Y a los alfareros? ¿Y a los fontaneros? ¿Quien se han creido que son?
Cuando una ministra de cultura dice semejantes burradas, aquellos que de verdad amamos el cine nos sentimos muy ofendidos. Debería la ministra pensar que si ninguna película española está entre las 25 más taquilleras del año en España, a lo mejor es precisamente por el tipo de política que se está haciendo. Porque se sigue impulsando a que se haga un cine que no interesa a nadie y muy marcado políticamente. Y valga como prueba, que la primera película española es precisamente, la del "ratoncito Pérez". La única que está claro que no tenía tacos, ni sexo cutre (que digo yo que el que quiera sexo que se pille una porno), ni rollos propagandísticos. Debería servir esto de seria reflexión. Y lo mismo digo para sus rivales de la oposición, que tampoco están muy lejos de las posturas insultantes de la ministra, cuando culpan a internet del fracaso del cine español. Porque claro, todo el mundo sabe que la gente no va a ver las pelis españolas porque se las descarga con el eMule. Pero 'Spiderman' y 'Piratas del Caribe', esas no se las baja nadie, claro está. Por eso van al cine a verlas.
En fin, señora ministra, en un día en que también se ha ido la ministra de vivienda, mis deseos de suerte y prosperidad para ver si entre las dos encuentran un nuevo piso de 30 metros cuadrados donde en la tele sólo den cine español de ahora.
Y a los vulgares como yo, hoy no puedo sino obsequiarlos con un vídeo como este.